Liverpool

Los lugares se conocen por sus gentes y sus gentes hacen la historia; Liverpool latía y late, con y sin los Beatles, Liverpool vivía y vive a pesar de morir sus leyenda… Steven.

La noche llega a todas partes…. En el momento en que la oscuridad abrigaba a Liverpool, Steven se despertaba a la primera estrella en su ventana. Tenía ya 63 años y una visión muy diferente de lo que fueron los Beatles. Todas las madrugadas hacía el mismo camino hacia su pequeña embarcación donde últimamente más por hobbie que por necesidad se echaba a la mar a esperar que la muerte le ahogara. Es verdad, conoció a John Lennon (o al huérfano )como era más bien llamado. Por los años en que Lennon era un adolescente olvidado, Steven ya había labrado el camino al trabajo unos cuantos cientos de veces y siempre pasaba por la puerta del pequeño John. Algunas madrugadas el aún jóven pescador, a la ida a su posible muerte, veía la luz de la habitación del niño pródigo encendida y se preguntaba si se levantaría a la misma hora que él o por el contrario el (sin madre) aún no se habría acostado. Cada atardecer, a la vuelta de entre turbulentas aguas, Steven pasaba de nuevo por la puerta de la tía de John donde el desconocido de gafas redondas como lunas vivía; esta vez no estaba la luz de su habitación encendida sino que su propia figura era totalmente perceptible en la pequeña butaca que había en el jardín; le rodeaba una extraña soledad donde su única compañía era una vieja guitarra…...El pescador le saludó como todas las tardes y la única respuesta que recibió fue la de siempre: John levantó la mirada, le observó por encima de sus gafas y se las colocó bien, luego bajó la cabeza mientras le decía a Steven -tranquilo, mañana es un buen día para morir también-

Quien sabe si aquel jóven anciano fue el primero en escuchar a los aún inexistentes Beatles, quién sabe ni siquiera si volvía todas las tardes vivo por no perderse el saludo del anochecer musical, quien sabe sino él, que el pequeño John un día fue normal.

Steven murió un 9 de octubre de 1940 dos años antes de jubilarse, esa tarde no pudo saludar a la vieja butaca, John murió dos horas más tarde, muchos dicen que por un disparo, yo prefiero pensar que decidió ir a saludar a su amigo Steven, como cada atardecer.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

la fecha esta mal, es el 8 de diciembre de 1980 ainsss que cabecilla.